MENOS “GENIOS” Y MÁS HONESTIDAD: El retorno de los VALORES




Historias

Nick Leeson y Baring Brother Corporation

Nick Leeson, un era considerado un genio, en el año 92 había hecho ganar al banco más de 35 millones de dólares operando en el mercado de futuros. Gozaba de un prestigio y popularidad muy grandes, tanto que sus jefes le habían regalado un Mercedes Benz como premio a su desempeño. Trabajaba en Baring Brothers, el banco más antiguo del mundo. La confianza provocó la muerte de la entidad financiera. Al año siguiente, el llamado “genio” perdió más de 1000 millones de dólares, provocando la quiebra del banco más antiguo y uno de los más prestigiosos del mundo. Miles de personas quedaron en la calle.

El caso Enron

Enron formada por la fusión de Houston Natural Gas e Internorth, pasó en sólo 15 años, de ser una pequeña empresa comercializadora de gas natural de Texas a ser la séptima entre las 500 compañías más grandes de Estados Unidos (Revista Fortune) y una de las más grandes del mundo, con una facturación de más de 100.000 millones de dólares y operaciones en más de 40 países (2000).

Se consideraba la firma más admirada de la tierra y sus consejos eran buscados por muchos gobiernos alrededor del globo.

Llegó a ser tanto su predicamento dentro del “establishment” empresario financiero que el prestigioso The Ecomomist describió a Enron como un nuevo “culto evangélico” y a Kenneth Lay, su presidente, como su “mesías”.

Kenneth Lay, llegó a ser nombrado en el “directorio” de múltiples firmas de relevancia mundial y se codeaba con presidentes: Bush, Clinton y Thatcher, soporte de entidades sin fines de lucro y en particular de la Primera Iglesia Metodista Unida.

Sin embargo era todo una farsa, la emisión de balances con ganancias ficticias y el descubrimiento de sus fraudes contables provocaron que las acciones cayeran de u$s 89 dólares en el 2000 a sólo u$s 0,42 unos meses más tarde, perjudicando a miles de empleados que tenían sus pensiones en acciones de la compañía.

La otrora prestigiosa compañía que auditaba sus balances -y que actuó en complicidad con la empresa- Arthur Andersen cayo en descrédito y tuvo que cambiar de nombre.

Ni siquiera los más experimentados bancos como el J.P. Morgan Chase & Co, el Citigroup Inc. ó el ABN AMRO pudieron evitar las pérdidas de cientos de millones de dólares en créditos incobrables. Cuando hay mala fe, ni aún los más experimentados inversores se pueden salvar de la estafa. Una historia que se reiterará más tarde.

Estados Unidos y las hipotecas subprime

El mundo vivía una burbuja financiera. Existía gran liquidez y era relativamente fácil otorgar préstamos a deudores de baja calificación crediticia. Los valores inmobiliarios estaban en alza por lo cual era muy rentable prestar dinero con elevadas tasas de interés, los que serían pagados, si el deudor no podría hacerlo; con el aumento del valor de la propiedad.

Hasta acá todo bien, pero lo más grave de esto es que era relativamente fácil transferir riesgos de las hipotecas a bancos, fondos de inversión y compradores institucionales que desconocían el riesgo implícito en los bonos que compraban (compraban paquetes cerrados de bonos que incluían miles de hipotecas).

Hubo voces de alerta, pero el negocio era demasiado importante para detenerlo.

Estados Unidos fue el destinatario de dichos fondos, pero cuando la estafa se descubrió, las millonarias pérdidas afectaron a inversores de todo el mundo y sus efectos de pánico, falta de confianza y retracción del consumo afectan a todos los países.

Con esto podemos dar por terminado el porqué del título mencionado más arriba.

-------------
Otro Tema

Solución en Estados Unidos. Perjuicio al resto del mundo

El ex presidente de la Reserva Federal (Fed), Alan Greenspan, para muchos el responsable de la burbuja inmobiliaria, vaticinó que la crisis termina en el 2009 y que “la estabilidad en el precio de las viviendas será clave para apoyar la recuperación”. También dijo que “las inyecciones temporarias de capital estatal en los bancos” serán fundamentales para darle liquidez al sistema.

¿Como se va a detener la caída de precios?

Cada vez surge más claro. Lo más fácil para Estados Unidos es devaluar el dólar y que por ésta devaluación las propiedades aumenten de precio (es decir producir inflación). Este camino ya fue iniciado cuando la Fed redujo las tasas a 0, provocando una devaluación del dólar de alrededor de un 12 %.

Respaldo a los dólares emitidos

Desde 1933 cuando Rooselvelt eliminó el patrón oro, la impresión de moneda de Estados Unidos (dólares) carece de respaldo físico (ya sea oro, metales preciosos u otras monedas); por lo cual producir inflación en ese contexto es muy simple. Sólo hay que emitir moneda para darle a los bancos y permitirle que presten a tasas cercanas a cero. El resto se soluciona solo, aunque una vez mas, el beneficio de un país tendrá un enorme perjuicio a los millones de tenedores de dólares en el mundo entero, quienes verán caer el valor de sus activos al nivel que desee el gobierno de Estados Unidos.

No hay comentarios: